Los nuevos tradicionalistas: Carretera asfaltada en dos direcciones/Gallos de pelea, mitopoética americana por Monte Hellman

macadam ˆ deux voiesUna breve mirada sobre dos títulos espiritualmente unidos, que no solo comparten al justamente legendario Warren Oates (el hombre con la cabeza de Alfredo García) sino una poética rabiosamente personal, honesta y suicida. Manifiestos vitales sobre hombres decididos a experimentar una libertad que les sitúa como “outsiders” verdaderos, tal y como Monte Hellman lo fue.  Auténtico “americana”, “western” revisitado por otros medios.

“Come on wheels, take this boy away”

Carretera asfaltada en dos direcciones (Two-Lane Blacktop)

Año:1971

País: Estados Unidos

Fotografía:Jack Deerson

Música: Billy James

Guión: Rudy Wurlitzer, Will Corry

Reparto: James Taylor, Warren Oates, Dennis Wilson, Laurie Bird

Los coches: El conductor, 1955 Chevy 150 (One-Fifty), GTO, 1970 Pontiac GTO Judge “Orbit Orange”

Clásico contracultural sobre la vida en la carretera, el sub-mundo de las carreras de coches, la mística itinerante y la libertad de los espacios abiertos, de raíz profundamente americana y que resulta casi una estilizada relectura de los códigos del western, a un tiempo naturalista y abstracta. Con un reparto rarísimo que reúne al cantautor palizas James Taylor (cuando aún tenía pelo) perfecto como el ensimismado y hierático conductor, al batería de los esenciales “Beach Boys” Dennis Wilson (autor de esa estremecedora joya oculta que es “Pacific Ocean Blue“) como su mecánico, la debutante Laurie Bird como polizón en busca de aventuras excitántes y al carismático Warren Oates (que lleva un jersey igual pero de diferente color cada vez que aparece) como el conductor desafiado a una carrera sin final, que supone el símbolo de toda una opción vital, el abrazo de la libertad con todas sus consecuencias, incluida la de no pertenecer.7082-two-lane-blacktop

Ejemplifica bien el inaprensible talento de Monte Hellman, siempre simbólico e intrigante pero la mayoría de las veces sobrepasado por sus ideas o quedándose corto por falta de pericia. Un film ligero y parsimonioso,24562105_3e55c2ba29 levemente filosófico y extrañamente táctil, tiene un innegable poder de fascinación e incluso homenajea inopinadamente al “Persona” de Bergman y su celebérrimo fotograma quemado, al igual que en film de Bergman el celuluide se destruye, en este caso porque el final, simplemente no es posible, la carretera no se acaba nunca. Genuino cine de culto, ¿que otra cosa podría ser?review_montehellman

Hard-core troubadour

Gallos de pelea (Cockfighter)

Año: 1974

País:Estados Unidos

Fotografía: Nestor Almendros

Música: Michael Franks

Guión: Charles Willeford según su propia novela “Cockfighter” 1962

Reparto: Warren Oates, Harry Dean Stanton, Laurie Bird, Ed Begley Jr., Troy Donahue, Richard B. Shull, Robert Earl Jones, Steve Railsback

Frank es un veterano del circuito de peleas de gallos, siempre al borde de la legalidad que lo perdió todo, incluido un animal maravilloso. Ahora tiene un nuevo campeón y vuelve para ganar, aunque solo sea por una vez.

Born_to_Kill_(1974_film)Extraño “americana” y un filme casi por completo desconocido, que merece ser redescubierto aunque solo sea por su cualidad de rareza. Nuevamente Hellman intentando equilibrar el retrato documental del sub-mundo de las peleas de gallos exponiendo minuciosamente el circuito y los campeonatos, las apuestas, criaderos, técnicas, trampas, etc…, y visualizadas con unos ralentíes de belleza brutal, con el aire filosófico y casi metafísico de la vida en la carretera, la mística del perdedor, la esencia de la América romántica, etc… añadiendo una tierna historia de amor (Laurie Bird chispeante) sobre la que pivota la trama.screens_feature-3612

Abierto a todo tipo de interpretaciones metafóricas y a reflexiones sobre el concepto de masculinidad, explicitado a través de la itinerancia y el combate, una mixtura cadenciosa de impresionismo rebosante de autenticidad y genuina sinceridad desclasada, genialmente interpretada por Warren Oates (que no habla durante la película por que su bocaza le hizo perder un valioso gallo, aunque su voz sobrevuela en “off” toda la narración), prolongación metafórica del propio Hellman y actor siempre unido a personajes de rampante individualismo y lúcido desencanto.cockfighter2 Fotografiada nada menos que por el mítico Néstor Almendros y filmada con el característico estilo desmañado de un director pariente de Fuller y Peckinpah, que se debatía entre la ambición de sus propuestas y la escasez de sus recursos. Un independiente, pero de verdad.

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