La tercera vía del horror: Pupi Avati, La casa dalle finestre che ridono/Zeder

la casa san sebastianLos dos títulos que conforman el núcleo del prestigio de Pupi Avati como autor genuino, un director que se mueve entre el melodrama y la creación/exploración de una tercera vía del terror italiano transitada en solitario.

“Más oscuro con el día”10971_big

La casa dalle finestre che ridono

Año: 1976

País: Italia

Fotografía: Pasquale Rachini

Música: Amedeo Tommasi

Guión: Pupi Avati, Antonio Avati, Gianni Cavina, Maurizio Costanzo

Reparto: Lino Capolicchio, Francesca Marciano, Giulio Pizzirani, Gianni Cavina

105 min.

Un film magistral que supone una desasosegante mirada, sin concesiones a la espectacularización, a los abismos del horror en su forma más pura. Con ciertos ecos de la excepcional “The wicker man” (al igual que en aquella el hombre llegado de fuera acaba siendo el elemento discordante en un microcosmos con leyes propias) e incluso prefigurando aspectos de la mítica serie “Twin Peaks” en sus ambientes entre mundanos y anómalos.

La película resulta una de las propuestas más personales e inclasificables del “fantaterror” italiano, despegándose del barroquismo estético y del exceso habitual del cine de género mediterráneo, en beneficio de un naturalismo en tonos ocre y un trabajo visual espartano y depurado, que potencia lo atmosférico y basa su escalofriante naturaleza en la sutileza o la sugerencia.Laugh-2

Protagonizada ya por un personaje obsesionado/identificado hasta la locura, en este caso con la obra que debe restaurar y los secretos que oculta. Un fresco que fue realizado por un pintor local que terminó demente y del que el restaurador encuentra una aterradora y subyugante grabación (un temática que Avati repetirá en “Zeder”, el horror esotérico transmitido por medios tecnológicos) que parece esconder las claves necesaria para comprender el estremecedor verismo de su “arte de la agonía”.

Propone una “fábula campesina” donde la monstruosidad acecha bajo el costumbrismo, en la que lo cotidiano se vuelve amenazador bajo una luz más extraña, y que somete a su incauto protagonista a una ordalía que destruye sus valores primarios, atentando contra la moral y la razón de la sociedad que representa e incluso subvirtiendo cualquier valor religioso (imposible olvidar la revelación final y la turbadora imagen sexual de hórrida audacia), donde lo verdaderamente terrorífico está en el hombre. casadallefinestrecheridono

Avati deja tiempo a que la trama se desenrolle llenándola de detalles significativos y malsanas premoniciones, jugando con las expectativas del espectador (esos asesinatos de inpiración “giallo”) y moviéndose bien dentro de una especie de “goticismo” revisitado (maravilloso el caserón decadente que sirve de casa al restaurador que cuidará de la anciana inválida y aparentemente inofensiva que vive en el, en realidad un territorio donde laten las maldades del pasado) hasta desembocar en un tercio final implacable, sin aditivos ni aspavientos, esencial, único como una carcajada.

7“Queda expulsado de la especie humana”

Zeder

Año: 1983

País: Italia

Fotografía: Franco Delli Colli

Música: Riz Ortolani

Guión: Pupi Avati, Antonio Avati, Maurizio Costanzo

Reparto: Gabriele Lavia, Anne Canovas, Paola Tanziani, Cesare Barbetti

94 min.

Horror filosófico sobre la posible existencia de una zona física entre la vida y la muerte, un no-lugar sin tiempo del que es posible volver, que se mueve a medio camino entre la variación sobre la temática y los motivos de la extraordinaria “La casa dalle finestre che ridono” y la intelectualización del zombie.

9

Nuevamente Avati (en compañía de su hermano Antonio y del autor teatral y periodista Maurizio Costanzo) utiliza como guía a un personaje, en principio ajeno a la historia principal, que se ve envuelto en una terrible conspiración y empujado por la obsesión de conocer la explicación final, la verdad última que ofende a la razón, hasta el borde mismo de la locura, al reconocimiento de lo imposible.

13Un film audaz y excepcional, que en el momento en el que el terror italiano degeneraba en casquería tabernaria propone una elegante “horrorificación” de lo cotidiano sobre la base de un tratamiento estético/narrativo riguroso y despojado (incluso feista), al que añade además, un hermoso giro hacia el romanticismo terminal y la necrofilia desesperada en el que guiña un ojo a Freda y a toda una tradición del gótico italiano que, en cierto modo, moderniza y renueva aquí de manera muy trabajada en todos sus aspectos, repleta de lecturas y significado sobre la vida, la muerte, la existencia y la persistencia.bscap0009wb1

Los objetos, las casas, los lugares quedan impregnados de los horrores del pasado y ejercen de transmisores de los mismos, es decir Avati reincide en el “poder” del objeto y en la reflexión sobre la naturaleza intrínseca del soporte electromagnético (cintas de video, grabaciones magnetofónicas, máquinas de escribir electrónicas) como perpetuador y reproductor de ese pasado, de un simulacro de vida sostenido por medios anti-naturales, objetos mecánicos que en muchos aspectos resultan por completo fantásticos e incomprensibles para el profano, de nuevo la fusión mística de tecnología y nigromancia.30

En definitiva un film de género excelente, que encima cuela todo un ideario sobre el hecho cinematográfico, ¿no es el cine un terreno-k, un tiempo suspendido, un limbo del que constantemente se resucita para volver a la vida durante un par de horas?.

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Alimaña dice:

    Grande Avati… otra leyenda viva, como Franco (el director de cine, of course)

    Enhorabuena por la salvación de Sporting

    1. Gracias, gracias…por lo visto el Racing se dejó menos de lo esperado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s