“She’s a knockout”: Vixen, Russ Meyer es un universo paralelo

vixenDescomunal éxito taquillero en su momento, rayando el fenómeno socio-cultural, que no solo sacó al simpar Russ Meyer del subsuelo “underground” sino que significó el advenimiento de un arquetipo femenino (ensayado ya en pequeñas perlas como “Lorna” o “Mudhoney”) que presidiría la mayor parte de su filmografía a través de variaciones sobre este original: la “vixen”, una real hembra sin desbravar, de sexualidad arrolladora y personalidad sin tapujos, especie de diosa primitiva y adalid de la libertad de elección, a la vez fantasía y terror masculino. Una Erica Gavin que deja sin palabras y crea un personaje para la historia, un icono ante el que arrodillarse al entrar en Mundo Meyer, un universo paralelo de diversión a gogó y distorsión “cartoonesca” entre la “biblia de Tijuana” y la versión femenina y calentorra de Bugs Bunny.

The Russ Meyer Story 1, The Russ Meyer Story 2, The Russ Meyer Story 3, The Russ Meyer Story 5, The Russ Meyer Story 6, The Russ Meyer Story 7

La historia (o así) se reduce a las peripecias de la aburrida y perpetuamente salida Vixen dando suelta a su furor uterino y a su mal leche con todo el que se le cruza por delante. Un pareja con problemas se alojará en el coqueto hotelito que regentan en medio del bosque, Vixen aprovechará la coyuntura para ayudarlos a su manera, esto es, seduciendo a ambos y enseñándoles unas cuantas técnicas (y algo de libertad) que devolverán la aguas amorosasimagen_erica_gavin_0102_0 a su cauce con la promesa de volver de visita, por supuesto). Además escarceos con un guardia de la Policía Montada de Canadá que le sirve de refrigerio, peleas de alto voltaje y cuestionamientos de virilidad con su hermano y el amigo negro de este, mucha ropa insinuante, bailes sicalípticos, cuidad fotografía, imaginativos encuadres (legendaria la toma desde debajo del somier) y un extraordinario sentido del montaje sin duda uno de los puntos fuertes del director, que podía ser grosero en muchas cosas pero era como un metrónomo en esto. Para rematar  una descolocante coda final con los protagonistas rumbo a Cuba con avioneta secuestrada y todo merced a un irlandés comunista (con la involuntaria colaboración del joven negro al postre el único personaje normal del “show”) que introduce un componente de muy “meyeriana” sátira política inversa, tan gruesa y obvia que evidencia su carácter de latigazo anti-contracultural.

vixen.jpegPero en cualquier caso la narración o lo que se cuenta no es más que la excusa lo interesante es la manera tan decidida en la que establece toda una serie de claves estético-conceptuales (de hecho el único motivo que falta, y que será llevado al paroxismo en “Megavixens Up“, es la parafernalia nazi y las canciones militares ridiculizadas a conciencia ¿un reminiscencia de sus años como documentalista en la 2ªGM?) que conformarán este universo “vixen”, diferente pero reconocible, un lugar con regla propias, inimitable, articulado y asombrosamente coherente. De tal manera se establece la metafórica y hermosa convivencia entre sexo desenfrenado, rotundidad vixfísica y exuberancia paisajística (superiores los numeritos espasmódicos de Kitten Natividad como unipersonal coro griego en “Megavixens Up”, la más floja por burda y fofa aunque con hallazgos  notables), ese gusto del director por las teatrales “performance” lúbricas y los despampanantes desnudos en un entorno natural salvaje y puro, además también de otros detalle visuales que será explotados con singular gracejo, como los contrapicados, tanto para subrayar el carácter dominante de las odaliscas “meyerianas” como para resaltar sus ya de por si exuberantes encantos naturales o la “falificación” de los objetos, duchas, pomos, mangueras de gasolina o hasta peces, siempre agarrados por manos femeninas o en audaces paralelismos/insertos casi subliminales.

18886380_w434_h_q80Aparece la doble tipología masculina: el héroe buenazo que acepta a Vixen como es y el frustrado que quiere domeñarla al sentirse superado y amenazado (sexualmente, claro) por ella. Mientras la primera ya está dibujada al completo en este original la segunda, la del cabestro forzador, no será perfeccionada hasta la entrada apoteósica del impagable Charles Napier en la siguiente y mejor entrega de la saga la apoteósica “Supervixens” un film indescriptible, por desbarrante, de una hieperkinesia digna de un Chuck 6951405_galJones “on acid”, una sanguinolencia hiperbólica (la celebérrima escena de la ducha que se chotea a lo burro de “Psicosis” sin ningún miramiento adem´s de ofrecer una metáfora rotunda de la impotencia) y espíritu libérrimo admirable.

Se redondea con el habitual melodramatismo folletinesco-rural, un “american gothic” pasado de rosca, llevado al punto de la parodia bruta en el que la violencia será la espita de los incapaces (ejem:  la mítica secuencia de “Up!” con una desafiante Raven LaCroix provocando estrágos y peleas a hachazos con su imposible vestido negro) La “vixen” primigenia no es un personaje beatífico ni agradable (para esto habrá que esperar a la esdrújula Kitten Natividad de la festivalera y autoconsciente “Beneath teh valley of the Ultravixens” especie de recopilatorio de los motivos de la saga pero vistos desde una óptica tierna y cariñosa que no descarta ni la autoironía ni el guiño cómplice con la aparición del propio Meyer despidiendo la función) sino un bicha maliciosa que disfruta de su poder y en este caso además una racista de cuidado que insulta/desea fervientemente al amigo de su hermano (al que también tienta, el incesto no será más que otra barrera que reducir a fosfatina) un joven de color que terminará por forzarla (con consentimiento implícito) 2dac37pconvirtiendo así en exactamente lo que Vixen desea: un depredador de blancas, un peligro público (de tal manera Meyer le lanza al a cara a América sus conflictos raciales convertidos en sátira hiperbólica y libidinosa) todo ello dentro de ese juego deformante que recorre toda la serie.

6118_1Vixen

Director: Russ Meyer

Año: 1968

País: Estados Unidos

70 min.

Fotografía: Russ Meyer

Música: Igo Kantor

Guión: Robert Rudelson, Russ Meyer y Anthony-James Ryan

Reparto: Erica Gavin, Garth Pillsbury, Harrison Page, John Evans, Vincene Wallace

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s