Los decadentes: Cinco muñecas para la luna de agosto/Bahía de sangre. Bocetos y acabados, Mario Bava aplicándose al despiece del giallo.

Vuelvo sobre Mario Bava con un programa doble compuesto por Cinco muñecas para la luna de agosto y Bahía de sangre, dos trabajos apenas separados por apenas dos años (y una película: Un hacha para la luna de miel extrañísima operación que oculta una jugosísima comedia negra –el marido incapaz de deshacerse de su esposa ni asesinándola- bajo el sebo de un giallo caducado sin interés alguno) pero que suponen todo un replanteamiento formal de su cien, hasta el punto de ser la segunda una irrefutable revisión de la primera, que de este modo puede verse (de otro modo es directamente insufrible) como probeta de una ambición mayor, de una idea ya latente de desmontar el género desde dentro, y además hacerlo con la óptica de una sátira quiataesencial. (Para más y mejor muy recomendable el estupendo artículo del siempre barroco y siempre magistral Ramón Freixas en El giallo italiano. La oscuridad y la sangre. Nuer, 2001.)

Dos filmes, entonces, situados cada uno en una década diferente, 1969 y 1971, lo equivaldría a encontrase a eones debido al brutal cambio que experimentó el cine baviano en ese intersticio temporal. Debido tanto a una coyuntura totalmente diferente, a su propia decadencia vital y al cambio de gustos general. Cayendo su suntuosos barroquismo de colores táctiles y atmósferas imposibles derrotado bajo el inmisericorde imperio del zoom. Así y todo el autor no se rindió y, entre las peores condiciones logró obras a reivindicar como esta Bahía de sangre o la ya comentada aquí Cani arrabbiati. Y es que en la hora de la decadencia fulge la lucidez más cruda.

Giallo lounge

Cinco muñecas para la luna de agosto (5 bambole per la luna d’agosto)

1969

Italia

88 min.

Fotografía: Antonio Rinaldi y Mario Bava

Música: Piero Umiliani

Guión: Mario di Nardo

Reparto: Teodoro Corrà, Ira von Fürstenberg, Maurice Poli, Edwige Fenech, William Berger, Howard Ross, Edith Meloni, Helena Ronée, Ely Galleani, Mauro Bosco

Bagatela muy por debajo del verdadero talento de Mario Bava que mezcla los Diez negritos de Agatha Christie y El ángel exterminador de Buñuel con cierto criterio teórico pero sin ninguna fortuna –en esta ocasión una recua de ricachos repelentes y desocupados matándose unos a los otros entre calenturas, celos, y ambiciones en una moderna mansión a orillas del mar-.

Avanzando con desgana entre la sicalipsis apagada (los numeritos de la lustrosa Edwige Fenech) y la tontería moderadamente cachonda, resulta disfrutable/interesante como borrador de la posterior y excelente Bahía de sangre, en la que si cristalizaría ese intento de comedia del absurdo y bárbaro cuento polanskiano –parte exactamente de los orígenes, emplea idéntico planteamiento cerrado y misma voluntad de abstracción en todos lo ámbitos, desde lo geográfico hasta la caracterización de los personajes (al menos puede disfrutarse de la agradecida presencia de ese Klaus Kinski del más pobre que fue William Berger) o lo esquemático de la trama (¿?), con la diferencia básica de que en el 71 lo lograría plenamente ya aquí solo esta torpemente ensayado/intuido- o como catálogo de diseño de interiores y arquitectura sixties, auténtico imperio de lo ondulante, de la línea curva y la circunferencia. Un catálogo de escalofriante mal gusto por completo indigno del director (solo hay compararlo con los increíbles decorados de la casa de modas de Seis mujeres para el asesino o la totalmente indescriptible cueva de Diabolik para ver don de Bava echaba el resto y donde se limitaba a cumplir el encargo).

Aderezado, para peor, con un insensato uso del “zoom” (¿la más calamitosa moda de la historia del cine?), una banda sonora absolutamente estrafalaria, que oscila entre lo (apropiadamente) bufo y el easy listening ratonero, y una creciente sensación de desidia y aburrimiento generalizado solo animado por ciertos juegos con la profundidad de campo y el ojo de pez (que hartan por saturación) o por el tétrico detalle de los cadáveres perfectamente embolsados que se van colgando sistemáticamente en la cámara frigorífica. Además de por el curioso personaje de la inquietante adolescente que observa todo el drama como interesado voyeur solo aparentemente ajeno al caricaturesco drama (interpretado porla dulce habitual del cinema bis Ely Galleani), nuevamente un rasgo que retomará en Bahía de sangre pero de una forma implacable.

Para colmo de males los asesinatos son resueltos en off (Bava hasta se permite unos sandungueros, y desafortunados, juegos metalingüísticos al recrear en la ficción crímenes de iconografía descaradamente gialloesque con intenciones, no se sabe si post-modernas o directamente autoirónicas)y el final es inenarrable, un desastre que parece la triste parodia de su propio estilo y a la que  justamente consideraba como su peor película (aunque la burda comedieta sexy Quante volte…quella notte del 73 le discute el puesto) y que aun así atesora un momento mágico: durante una pelea uno de los luchadores derriba una bandeja llena de canicas que ruedan escaleras abajo y luego sobre un suelo rojo hasta caer en la bañera donde flota el cadáver de una mujer tiñendo con sangre el agua verdosa.

Giallo didascálico (after Freixas & Bassa)

Bahía de sangre (Reazione a catena)

1971

Italia

84 min.

Fotografía: Mario Bava

Música: Stelvio Cipriani

Guión: Mario Bava, Filippo Ottoni y Giuseppe Zaccariello

Reparto: Claudine Auger, Luigi Pistilli, Claudio Camaso, Anna Maria Rosati, Chris Avram, Leopoldo Trieste, Laura Betti, Brigitte Skay, Isa Miranda, Paola Montenero

Si en Cinco muñecas para la luna de agosto todo parece salir del revés o estar dirigido por algún desastrado copión del maestro, en esta (y pese a un envoltorio feote que nace preveer lo contrario) la fórmula responde a la perfección y todos sus componente, hasta los más insospechados funciona en armonía, grotesca si, pero armonía.

Un film, en definitiva, radical (formalmente, ideológicamente, profesionalmente) e impresionante, giallo a lo bestia que funciona por escalada y acumulación. Nihilismo cafre y comedia del absurdo donde todos los personajes están marcados para morir por la intervención de “una corte aún más suprema”: el director, autor de sus días y marionetista despiadado que los marea a conciencia antes de ultimarlos del modo más explícitamente posible y por la razón más prístina; lo merecen y además son imbéciles.

Deconstrucción de un género al que destila y reduce a sus estilemas básicos, despojado de cualquier adorno para exhibir impúdicamente su mecánica del despiece mortuorio (el director pela el género hasta dejarlo en su patético esqueleto y demuestra, al mismo tiempo su raquítica naturaleza y su potencial como vehiculo metafórico/satírico, dejando claro lo bien que le sienta lo abstracto al cine popular). Entre el huis clos a lo (otra vez) Roman Polanski (no está tan lejos esto de su Cul-de-sac de 1966, por ejemplo) y el greatest hits del propio Bava que se autocita sin disimulo (no ya esa relectura de la que hablo sobre el film del 1969 sino la revisitación explícitamente subrayada de un buen puñado de imágenes recurrentes –el cuerpo arrastrado sobre la hierba como en la ya mentada Seis mujeres para el asesino sin ir más lejos- y ese tratamiento del contraste cromático que es la marca de lacasa.

Una mirada cubista con carácter de summa que enseña todas las caras desde un único ángulo: los colores, las formas, la luz, la sangre, el horror, la belleza, el erotismo, la carne y los trozos, el engaño, la ficción y el chiste, lo sutil y lo burdo,….Una entrada en los 70 que mira su trabajo anterior desde parámetros visuales y éticos divergentes, radicalizados y espantosos. Una obra nacida para acabar con un género que él mismo había contribuido a crear de manera definitiva.

Sátira venenosa y fábula moral de frontal y hermoso salvajismo (los amantes ensartados en plena cópula son ya un clásico aunque solo sea por lo mucho que se ha plagia y por pertenecer a una secuencia que esta en uno de los orígenes del slasher, subgénero necio y monocorde donde los haya), expeditiva y suntuosa a un tiempo (la distancia existente entre el elaboradísimo crimen de apertura que da cuenta del ahorcamiento de la anciana en silla de ruedas y el hachazo en plena cara de uno de los niñatos bailongos calentorros), con unos personajes que pasean por la ficción como atribulados pollos sin cabeza (literalmente en algún caso) presos todos del delirio homicida y la fiebre sanguinario-especulativa, unos burgueses ambiciosos y caricaturescos que se devoran unos a otros con deleite y estupidez exponencial y que se cierra con un epílogo puramente surrealista y revulsivo que certifica la naturaleza extrañamente bufa de todo el conjunto. Una joya que muestra el dominio del autor sobre los resortes del suspense, su descomunal poderío visual, su capacidad para ennoblecer el material de partida más raquítico e incluso lo verifica como ácido retratista de clase. Ahí es nada.

Anuncios

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Bueno! Paso un tiempo sin asomarme por aquí y se me acumula el trabajo en tu blog. Empiezo por leer esta estupenda reseña de tu adorado Bava. No he visto “5 muñecas…” pero en lo concerniente a “Bahía de sangre” Bava demuestra su clase incluso en un producto tan convencional como este, dejando este título a años luz de las posteriores banalizaciones del subgénero slasher (Carpenter y su Halloween aparte, por supuesto).

    Saludos y a ver si me voy poniendo al día con las demás!

    1. esbilla dice:

      No puedo recomendarte 5 muñecas… porque es un bodrio con todas las letras, únicamente interesante como borrador de Bahía de sangre, este si, un film magistral.

  2. paco bas dice:

    cafre pero genial giallo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s