Julio 1ª Quincena / 8

 

03/07/2011. El pecado de Cluny Brown, Ernst Lubitsch, 1946, USA

Comedia más que ligera, gasesosa (y venenosa) que oculta bajo su despreocupada superficie una sátira social integral y uno de los títulos más extraordinariamente despiadados de Lubitsch. La muy estratificada sociedad británica (de los albores de la 2ªGM en esta ocasión) y la historia de amor, oblicua y transversal, entre dos outsiders,  el vividor Bielinski y la fontanera aficionada Cluny Brown, la chica que no sabe estar en su lugar, son la perfecta excusa para levantar una sofisticadísima burla contra el clasismo, la mediocridad y la imbecilidad en general que ridiculiza a unos personajes extraordinariamente crueles en su displicente egoísmo o en su ciega aceptación de un rol inamovible. A estas alturas el dominio sobre los resortes de la comedia y de la puesta en escena ya exceden cualquier calificativo, dando como resultado un conjunto más allá de los sutil, además, mágicamente, el director logra no solo que Jennifer Jones actúe sino que lo haga endiabladamente bien frente a un Charles Boyer absolutamente genial y en compañía de una alineación de característicos formidable, a destacar un memorable Reginald Owen como ignorante noble o la breve pero antológica participación de la gran Una O’Connor, la cual no habla solo tose.

04/07/2011. Hijo de hombre (La sed), Lucas Demare, 1961, Argentina-España

Rugosa variación entre la aventura pesimista y las hazañas bélicas sobre el archimagistral El salario del miedo de Clouzot, pese a basarse parcialmente en una novela de Augusto Roa Bastoa, quien interviene igualmente en el guión, que traslada similares motivos a  los de aquella a la guerra paraguayo-boliviana por la posesión del Chaco (desarrollada entre 1932 y 1935), una planicie desértica sobre la cual se especulaba tenía yacimientos petrolíferos. Un tanto esquemática en general pero sólida en todos sus aspectos, muy bien dirigida por el veterano Demare y convincentemente interpretada introduce un poco convincente elemento femenino dentro de un universo puramente masculino, lo cual provoca a su vez vericuetos melodramáticos que contrastan con la aspereza del conjunto, mejor cuanto más atenta al detalle físico (las ruedas restañadas con esparto que arden cada poco, los camiones repintados y llenos de letreros, la decrepitud de los soldados…) o cuanto más brutal y más implacable se vuelve (los hombres que esperan el agua suplicando a su teniente como zombies que los ejecute en una escena aterradora).

05/07/2011. Las aguas bajan turbias, Hugo del Carril, 1952, Argentina

Cruda historia sobre a explotación de los recolectores de mate en el alto Paraná producida, dirigida e interpretada por el multifacético Hugo del Carril. El conjunto es un fresco histórico-crítico admirablemente sintético, cuya riqueza tonal abarca desde el melodrama hasta el western (¡Algo hay de William Wellman?) pasando por el neorrelismo, todo ello dentro de una formulación barroca y febril que si bien puede recordar al cine mexicano coetáneo, denota personalidad propia. Momentos de extrema violencia abrazan otros de gran lirismo, siempre desde una óptica que transpira dignidad. Sobriamente interpretada, con un uso ejemplar del fuera de campo y un puñado de secuencias portentosas (por ejemplo la violación nocturna, prodigio de iluminación, planificación y empleo de la elipsis) su condición de clásico está más que justificada. En España se estrenó como El infierno verde.

07/07/2011. The spanish main (Los piratas del mar Caribe), Frank Borzage, 1945, USA

Producción RKO a todo technicolor sobre un honesto capitán holandés, el espléndido y poco aprovechado Paul Henreid, lanzando a la piratería por la perfidia y ambición del gobernador español de turno, Walter Slezak sádico, pomposo y genial, del cual se desquitará luego robándole a la prometida, nada menos que Maureen O´Hara guapa hasta decir basta. Un film algo envejecido pero en el cual todavía perdura cierto aire encantador, gracias a su ingenuo idealismo y elegante realización , dejando, pese a que al parecer no representa con propiedad el sentido poético de su director, composiciones de notable belleza, principalmente la portentosa (y pictoricista) escena de la boda en el barco.

08/07/2011. Squadra volante, Stelvio Massi, 1974, Italia

Rocoso film de acción al gusto italiano sobre el enfrentamiento entre un amargado policía, cuya esposa fue víctima del fuego cruzado durante la huida de un golpe, y un implacable profesional del crimen, más que probable culpable de la tragedia. Sin demasiados excesos violentistas ni derivas demagógicas, propone un conjunto de cierta estilización dentro de su rudeza general, un thriller más o menos clásico de policías y ladrones pasado por la lógica del bolsilibro y  que se sustenta, con limpieza, en la contraposición física y estilística entre sus antagonistas: el gran Gastone Moschin y el genial Tomás Milian. Sólido en cuanto a trama, con fenomenales personajes/actores característicos y no poco nervio en la realización supone la primera incursión en el su prime poliziottesco, y seguramente la mejor, por parte del antiguo director de fotografía Stelvio Massi, contumaz cultivador desde aquí.

09/07/2011. Miseria y nobleza, Mario Mattoli, 1954, Italia

Simpático vehículo para el talento desmesurado de Totó, acompañado por la rotunda Sophia Loren, estrella en ciernes, facturado por uno de sus directores habituales y que sirve para homenajear al teatro napolitano a través de una adaptación de la obra más popular del mítico comediógrafo e intérprete Eduardo Scarpetta. Desembozadamente teatral, el film se abre y se cierra literalmente sobre la escena, paradójicamente tiene en este carácter su mayor punto de interés y su mayor pega al terminar por resultar excesivamente estático y encorsetado. Muy divertida de cualquier manera, interpretada del modo más expansivo y exagerado imaginable y con gran riqueza en cuanto al color supone una farsa amable sobre los míseros miserables, los burgueses cursis y los nobles ridículos.

09/07/2011. La leyenda del pianista en el océano, Giuseppe Tornatore, 1998, Italia

Un film verdaderamente especial que de acuerdo a esa misma condición pasó sin pena ni gloria. Pone en funcionamiento multitud de registros y claves (abiertas incluso a la autonconsciencia del hecho fílmico sin pretenciosidad alguna) siempre dentro de un tono melancólico de fábula sentimental y en base a un estructura de saltos en el tiempo engastados con suma elegancia sobre dos recursos a cual más cinematográfico: la narración y la música. Su particular tempo, la energía y suntuosidad de su puesta en escena y el trasteo con un elemento tan delicado como la memoria logran un film poético, nada empalagoso y definitivamente evocador en el cual no es extraño identificar la herencia de Sergio Leone. La interpretación de Tim Roth es genial y la banda sonora de Morricone se cuenta entre sus obras maestras, lo cual no es decir poco.

10/07/2011. Inferno, Dario Argento, 1980, Italia

Variación/ampliación sobre su magnífica Suspiria que marca el regreso de argento al horror esotérico. Al igual que en la previa sus partes más brillantes y sus mejores hallazgos (conceptuales y plásticos) tienen lugar cuando todo el conjunto se supedita a una lógica de cuento de hadas perverso envuelto en capas de cromatismo hipnótico, fetichismo del objeto y el espacio, delirio arquitectónico y simbología animal, en parte saqueada de Mario Bava en parte genuina de Argento. Por lo demás secuencias poderosas, autónomas y perfectamente disgregables del conjunto, se dan la mano con otras anodinas que participan sin mayor entusiasmo de resabios “gialloesque” o convenciones de la tradición sobre casas encantadas. Contiene detalles curiosamente polanskianos, sus intérpretes son horribles y adolece de un protagonista interesante que guíe el relato.

 

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