La mano de piedra de un millón de dólares: Robert Aldrich vs. Jaime Iglesias Gamboa

Cineasta simultáneamente olvidado y popularísimo, autor sin autoria aparente, independiente a dentelladas, triunfador, fracasado, luchador, lúcido e incomodo, malinterpretado y adorado quizás por las razones equivocadas, vitalista y desencantado. Robert Aldrich entra y sale del olimpo de los mitos con más facilidad que ningún otro director habido y por haber. De su (pen) último rescate…