La orquídea: La madre muerta

Al principio, un hombre entra en una casa, mata una mujer y le roba a una niña el chocolate y la sonrisa en un fogonazo de violencia. Al final, la niña recupera el chocolate, pero no la sonrisa. El hombre es el que sonríe en cambio, tal vez porque algo de la humanidad perdida ha…

La historia de Marie y Manda: París, bajos fondos

  “Es como un juego como los hombres hablan entre ellos”, canta Dominique A. Una pose, una estética. Leca, el líder de la banda de Apaches de Montmartre le dice a uno de sus hombre que no se vuelva a presentar ante él con una gorra, que da mala imagen al grupo. La guapería viste…

La oscuridad victoriana: So Evil My Love

1.Lewis Allen entró en el cine en 1943. Lo hizo de manera discreta, dirigiendo un minúsculo título de esfuerzo bélico, el cortometaje Freedom Comes High. No fue más que una toma de contacto que le permitió al año siguiente dirigir la que sería su mejor película, Los intrusos (The Uninvited, 1944). Una elegante mezcla de…

Grandes éxitos del gótico: La cumbre escarlata

  La cumbre escarlata es como uno de esos discos de grandes éxitos que los músicos se permiten. Sirven para celebrarse a ellos mismos, y también para permitir que un público solo curioso les descubra y se haga una idea de conjunto. Todo está allí, sus constantes, sus tics visuales, los objetos mecánicos, los espacios…

La clase dirigente: Ocho sentencias de muerte

   ‘Kind hearts are more than coronets, and simple faith than Norman blood.’  Lady Clara Vere de Vere, Alfred Lord Tennyson Ocho sentencias de muerte es una confesión. Lo es de modo literal, lo que vemos es la traslación en imágenes de la autobiografía que el protagonista escribe a lo largo de su última noche, mientras…

Friedkin 95: Jade

  Jade comienza como un sueño y termina como otro, en un clímax que rima con la apertura pero usando colores contrarios, sustituyendo los dorados por un azul gélido. Son el principio y el final de la noche, aunque en la ficción suceda en dos noches separadas y la pesadilla esté en el epílogo, de…

The Exploits of Doctor F.

En 1970 la Hammer decidió recomenzar. Refundarse con un nuevo corte de pelo que pensaba la hacía más joven, más guapa y más alta. En realidad, solo la hizo más rara y más decadente. Y hay belleza en la decadencia. La decadanse, que gemían Serge Gainsbourg  y Jane Birkin en 1973. Solo un año después…