La puta gracia: El verdugo. 50 años apretando

Cincuenta años de El verdugo y aquí seguimos, con el garrote apretado; y cada vez más vil, por sibilino. Recuerden: Nino Manfredi, pobre, con ojos por los suelos y hombros de resignación universal, terminaba, bueno empezaba, por meterse a aprendiz de verdugo, que era el oficio de su suegro, para poder comprar un piso, todavía…