El evangelio del puño: El luchador.

Cuando Walter Hill tomó el mando de la cámara en 1975, en el primero día del rodaje de El luchador, era un cineasta a medio completar. Cuando salió de la película, ya concluido la transfiguración. Uno puede ver el proceso de apropiación de un nuevo oficio, de un nuevo yo, a través de las imágenes…