Lemmy Caution en… Europulp.

  «El mito masculino por antonomasia del Bis francés de los años 50-60 es un personaje americano, Lemmy Caution, creado por  un escritor  inglés, Peter Cheyney. Por añadidura, su intérprete, Eddie Constantine, era de origen ruso y antes de personificarlo ni siquiera era actor, sino cantante, y encima malo. ¿Surrealista? No, fenomenal. O sea, característico…

Un flic comme les autres: Olivier Marchal, el neopolar en cinco etapas

Este artículo fue publicado originalmente en El Cuaderno (Nº 32: elcuaderno32) y ha sido ampliado ahora:  Recién estrenada y Les Lyonnais ya sufre del lugar común: es la primera vez que Olivier Marchal retrata a los criminales, dejando a sus policías como oponentes de la figura legendaria de Momon Vidal, un forajido cuyas hazañas fueron ya…

Maurizio Merli está en la ciudad: Napoli Violenta, polizziotesco puro. El comisario definitivo y el cine de acción según Umberto Lenzi

Napoli Violenta Umberto Lenzi 1976 Italia Fotografía: Sebastiano Celeste y Fausto Zuccoli Música: Franco Micalizzi Montaje: Vincenzo Tomassi Guión: Vincenzo Mannino Reparto: Maurizio Merli, John Saxon, Barry Sullivan, Elio Zamuto, Maria Grazia Spina, Silvano Tranquilli, Attilio Duse, Massimo Deda, Guido Alberti Inmerso en la elaboración de un artículo bastante complicadillo sobre la figura del cineasta…

Un oficio violento: El cazador de hombres, Philippe Labro pone el eurocrimen francés al servicio de Belmondo

El cazador de hombres (L’alpagueur) Director: Philippe Labro 1976 Francia 110 min. Fotografía: Jean Penzer Música: Michel Colombier Guión: Philippe Labro, Jacques Lanzmann Reparto: Jean Paul Belmondo, Bruno Cremer, Patrick Fierry, Jean Négroni, Victor Garrivier, Jean-Pierre Jorris, Claude Brosset, Philippe Labro es uno de esos directores tan interesantes como olvidados que trabajaron sobre las texturas…

Beretta 70: La policía detiene, la ley juzga/Il grande racket, el poliziottesco según Enzo G. Castellari. Acción, política y amarillismo, las edades del género

Regreso al poliziottesco químicamente puro a través de uno de sus más emperrados cultivadores, ese picapedrero de la cámara que fue Enzo G. Castellari pilar de una industria (aguantó incluso los años más tercermundistas de la roña post-apocalítica) sostenida por la hormigueante actividad del cine popular de la edad de las coproducciones. Un substrato hiperproductivo,…