Un refugio más: He muerto mil veces. Noir en technicolor

    «Desde luego no parece que la vara más justa para medir He muerto mil veces (sensacional título, por cierto) se la de la inmediata, e inmisericorde, comparación con el clásico El último refugio que Raoul Walsh dirigiera en 1941. Solo la distancia existente entre la rotundidad de Walsh y la mansedumbre de Stuart Heisler es tal que…