El extranjero: Quiero la cabeza de Alfredo García

Cada vez que veo Quiero la cabeza de Alfredo García pienso lo mismo: ¿cómo puede alguien seguir haciendo películas después de esto? ¿Cómo pudo Sam Peckinpah seguir con el cine después de haber abrazado el abandono total? Quiero decir, no solo industrialmente -¿quién pudo arriesgarse financiar aquella desesperación?- sino física y moralmente: ¿cómo un hombre…