La aristocracia de Harlem: Cotton Club, la imagen de un sueño de cine. Francis Ford Coppola, el magnate contra el artista.

  Ensoñación cinéfila que pretende una imposible mixtura de estilización esteticista del cine gangsteril de los 30, declaración de amor al musical filtrado por el experimentalismo técnico y la visión intelectualizada ya ensayada en Corazonada y melodrama kitsch metatextual. El resultado es tan encantador como deslavazado y narrativamente cojo (por momentos aparenta casi la parodia…